CARLES QUINTANA REGRESA A PORTAL HISTORIA: CINCO AÑOS AFINANDO LA MIRADA RECREACIONISTA
Cinco años de evolución en la fotografía de recreación histórica desde la mirada de Carles Quintana
Cinco años después volvemos a sentarnos con Carles Quintana, uno de los fotógrafos de recreación histórica más reconocibles y personales del panorama actual, para comprobar cómo evoluciona una mirada que nunca ha dejado de observar el pasado a través del visor. En esta nueva entrevista, Carles reflexiona con honestidad sobre su madurez fotográfica, el peso de la experiencia, el valor de la intuición y su forma actual de entender la fotografía recreacionista: más consciente de la luz, del detalle invisible y del contexto histórico, pero también más valiente, más humana y más narrativa. Un reencuentro necesario que no solo actualiza su trayectoria, sino que confirma algo importante: cuando la pasión es real, el tiempo no diluye la mirada, la afila.


Mirada en evolución
Desde que realizamos la primera entrevista, han pasado varios años. ¿Cómo describirías la evolución de tu mirada fotográfica en este tiempo? ¿Qué aspectos de tu estilo o forma de trabajar han cambiado o madurado?
Cinco años han pasado. Ha sido un largo camino. Y claro, mi mirada fotográfica se ha afinado en todo este tiempo. Repasando fotos de entonces, me doy cuenta de que mi estilo ya estaba definido entonces. Poco ha cambiado. Si acaso, he mejorado técnicamente. Me fijo mucho más que antes en el uso de las luces, en las sombras, en los ángulos, el fondo de las imágenes, etc. Vamos, la mejora normal en cualquier fotógrafo que se precie.
Es en la forma de trabajar donde he notado el mayor cambio. Y es que desde hace unos meses, aplico una norma, que vista en perspectiva parece de perogrullada; pero que no lo era. Y consiste en aprender de la obra de otros fotógrafos. Ahora, cada vez que veo en Instagram o Facebook una imagen que me llama la atención, hago una captura de pantalla y la guardo en un directorio a propósito. Y las repaso de vez en cuando.
Antes estudiaba mucha teoría, me apuntaba lo que leía en los artículos que me leía, o las ideas que sacaba de las fotos que veía. Y al final me di cuenta de que era inútil. Por más que repasaba los apuntes, aprendía mucho más, en unos segundos, examinando una instantánea.
Nuevas inquietudes, nuevas fotos
En todo proceso creativo, las inquietudes personales influyen en la manera de fotografiar. ¿Qué temas o emociones sientes que te motivan ahora, que quizás antes no estaban tan presentes en tu trabajo?
Cuando pienso en emociones, la primera que me viene a la cabeza es el miedo. No hace mucho casi no hacía retratos, ni fotografías de calle. No me atrevía a enfrentarme a la gente. Me limitaba a fotos de grupo, o aquellas fotos de cerca donde el objetivo no era consciente de que le estaba capturando. Ahora lo he dejado atrás, me atrevo más, y eso me ha convertido en mejor fotógrafo. En los concursos a los que me presento, he sido premiado, o he resultado finalista, con imágenes, que al hacerlas me he arriesgado.
Por otra parte, actualmente no me concentro únicamente a los temas que aparecen cuando la recreación histórica está en marcha. Ahora las hago en cualquier momento. No solo eso, sino que para conseguir mejores retratos, doy indicaciones a los recreadores de como ponerse. Aún recuerdo la enorme alegría que sentí cuando me atreví por primera vez.
Además, antes solo inmortalizaba eventos del siglo XVIII. Ahora he ampliado las épocas de las que realizo fotos. Sin ir más lejos, en el último año, además de las batallas de la Guerra de Sucesión, he fotografiado a legionarios romanos, soldados de la Guerra Civil, y civiles de la época del vapor.


Balance entre pasión y profesión
Como fotógrafo con experiencia en múltiples ámbitos, ¿cómo has logrado equilibrar la fotografía como pasión y como profesión? ¿Te ha resultado fácil mantener viva la motivación personal dentro del entorno profesional?
Pues lo cierto es que dicha situación no se ha presentado. Y es que para mí, la fotografía, por más horas que le dedique, es solo un hobby. Lo más cercano que se encuentra al entorno profesional, son algunos encargos como fotógrafo de bodas.
Y mi motivación es únicamente hacer un buen trabajo, que el cliente quede contento, y me paguen. Nada más.
Hitos o aprendizajes
¿Hay algún momento clave, proyecto o aprendizaje reciente que consideres un punto de inflexión en tu trayectoria como fotógrafo? ¿Cómo te ha transformado esa experiencia?
Por supuesto. Tal vez el aprendizaje más reciente que me viene a la cabeza es que no he de limitarme a hacer fotos, también puedo grabar pequeños vídeos. Una imagen puede ser tan perfecta como quieras. Ahora bien, es solo un breve instante. Y excepto si estás haciendo retratos en un estudio, creo que es muy importante que se comprenda el contexto de la imagen.
Así que nada mejor que coger el teléfono móvil de vez en cuando y grabar una pequeña escena. En estos momentos en que casi todo el mundo dispone de redes sociales, he descubierto que si cuelgas un breve vídeo, acostumbra a tener más visitas que con las fotos del mismo momento. ¿Y no es lo que todos buscamos? Reconocimiento como fotógrafos, éxito. Fama!


La cámara como puente entre pasado y presente
Muchos hablan de la recreación como una forma de revivir la historia, pero tú la vives detrás del visor. ¿Qué elementos buscas destacar cuando fotografías una escena recreacionista para que el espectador no solo vea un momento, sino que lo sienta como si estuviera allí?
Lo más relevante es que todo sea creíble, que como sugieres en la pregunta, el público crea que es como si hubiera viajado en el tiempo. Eso supone, más que destacar, eliminar todo aquello que sea fuera de época, del siglo XXI. Naturalmente, los recreadores se esfuerzan en ser totalmente verosímil. Ahora bien, puede bien ser que detrás de ellos haya una señal de tránsito. Así que para evitarlo, tienes que situarte en una posición que deje todo esto fuera de ángulo. Y si no es posible, acercarte.
Por otra parte, también intento capturar imágenes del día a día. Como los soldados comiendo en mesas de madera con platos de fango. Fotos que acostumbran a obviarse, y que enriquecen mucho el reportaje. Pongamos por ejemplo una batalla entre romanos y galos. Los legionarios se muestran con la armadura puesta. Ahora bien, en algún momento tienen que ponérsela. Así que busca cuando un legionario ayuda a otro a ponerse la coraza. Son estos pequeños detalles los que te hacen creer que estás allí.
Y por supuesto, cuando haces un primer plano, lo mejor es que el modelo no sea consciente de tu existencia. Has de mostrar un detalle de su vida cotidiana. Y a nadie le gusta que le hagan una foto en la cara mientras está leyendo el periódico, por ejemplo. Claro que les puedes hacer retratos en los que te miren. Ahora bien, que tenga sentido.
El detalle invisible
En un evento recreacionista hay cientos de detalles, desde una insignia hasta una mirada. ¿Cómo decides qué merece ser fotografiado? ¿Tienes una intuición que te guía o buscas construir una narrativa concreta con cada disparo?
Pues no lo decido, como mínimo de forma consciente. Sencillamente me dejo llevar por la intuición de lo que es interesante y lo que no. Una intuición adquirida por años de experiencia, eh? No es algo que caiga del cielo. Sería más bien experiencia. Además, una ventaja de las cámaras digitales es que puedo hacer cientos de fotos. Y luego en casa, decidir las que valen la pena y las que no.
Y respecto a lo de construir una narrativa concreta, cuando estoy en una recreación civil, o dentro de la militar, en momentos tranquilos, fuera de la presión de una batalla, sí que lo hago. Y no dudo en pedir a los recreadores que se muevan, o en desplazar objetos de la escena, si con ello refuerzo el mensaje.


Cuando la luz se vuelve historia
La luz puede transformar una escena ordinaria en un retrato atemporal. ¿Qué papel juega la iluminación —natural o buscada— en tus fotografías de recreación histórica? ¿Hay alguna escena que recuerdes especialmente por cómo la luz habló por sí sola?
Como cualquier fotógrafo podrá confirmar, la iluminación es uno de los pilares de la buena fotografía. Por más bien que te quede la composición, si estás en contraluz, o la imagen es oscura, no tiene solución. Vamos, que siempre la tienes que tener en cuenta. Puedes concentrar la luz en el primer plano y dejar el fondo oscuro, o que toda la imagen esté iluminada por igual, etc.
Y respeto a lo de una escena en particular, recuerdo cuando la coordinadora de un grupo de recreadores valencianos, me invitó, hace dos años, a ir a hacer fotos a València. Era el año Sorolla, y el objetivo era ir al mismo sitio donde él creó algunas de sus mejores pinturas, la platja del Saler, y reproducir su obra. Joaquim Sorolla es considerado el maestro de la luz. Y lo conseguí! Reproduje una escena al lado del mar donde la luz lo era todo.


El instante irrepetible en la historia recreada
Aunque la recreación repita hechos históricos, cada evento es único e irrepetible. ¿Cómo te preparas como fotógrafo para captar esos momentos espontáneos que no volverán, pero que logran transmitir la emoción y autenticidad del momento?
Por definición, no te puedes preparar para capturar esos momentos espontáneos. La única forma es estar siempre alerta, siempre preparado. Incluso cuando hablas con un amigo, has de estar mirando a todos lados. Por ejemplo, recuerdo un evento con locomotoras a vapor. Oí el silbido que indicaba que la máquina estaba a punto de ponerse en marcha. Lo dejé con la palabra en la boca, corrí hacia la locomotora y fotografié como salía al exterior.
Por otra parte, uno de los principios básicos de todo fotógrafo es que nunca guardes la cámara hasta el final del evento. Nunca sabes si ese momento tan único se producirá justo entonces, cuando te dispongas a marchar y la hayas dejado en la bolsa. Así que me preparo teniendo siempre la cámara preparada y con una configuración que me permita realizar una foto al instante.
También hay el instante irrepetible, aparentemente espontáneo, que no lo es en absoluto. Que está muy trabajado. Como aquella famosa foto de Robert Capa; muerte de un miliciano. El fotógrafo buscó a un soldado e hizo que hiciera como que si cayera herido. Y el resultado es historia. Yo también he utilizado este recurso en varias ocasiones. Y siempre tiene éxito.
La mirada hacia el futuro
A lo largo de tu trayectoria has explorado distintos ámbitos de la fotografía, desde la recreación histórica hasta otros más personales. ¿Hacia dónde te gustaría dirigir tu mirada en los próximos años? ¿Tienes algún proyecto pendiente o una meta que aún esté por alcanzar?
No me he planteado donde dirigir mi mirada en el futuro. Y es que si pienso en todo lo que he conseguido desde mi última entrevista, nunca se me habría pasado por la cabeza hace cinco años. Que eso no significa que tenga planes de futuro, por supuesto.
Ahora mismo tengo dos metas que me gustaría alcanzar. La primera es poder conseguir unos ingresos apreciables con la fotografía. Con este objetivo, y además de disponer de una cuenta en la aplicación shutterstock donde vendo fotos, he creado una cuenta de fotógrafo en la red substack, para la que estableceré una suscripción de pago, con acceso a contenido exclusivo, una vez haya conseguido un cierto número de suscriptores.
Y la segunda es escribir un libro fotográfico. Y para eso, necesito disponer de un tiempo que actualmente no tengo. Este es un buen objetivo. Ponerme a ello.


Entre lo que haces y lo que sueñas
A veces, los fotógrafos tienen una idea o proyecto muy personal que aún no han podido materializar por falta de tiempo, medios o el momento adecuado. ¿Tienes algún sueño fotográfico que te gustaría cumplir algún día, aunque todavía esté en pausa?
Acabo de hacer referencia a este tema en la pregunta anterior. Claro que tengo un proyecto personal que no he podido realizar por falta de tiempo. Y es mi libro fotográfico dedicado a los Miquelets de Catalunya. Llevo ya varios años con él y ha pasado por varias fases.
Mi primera idea era escribir un libro de historia de la Guerra de Sucesión, ilustrado por mis fotos. Me empapé de documentación del momento, escribí tres capítulos, y acabé por darme cuenta de que era demasiado ambicioso. No soy historiador, y algunos de los que se leyeron las primeras pruebas me comentaron, por ejemplo, que la batalla de Almansa no había sido como yo había escrito. Así que lo dejé de lado.
Y decidí concentrarme en un libro fotográfico al uso. Explicar los eventos a los que he asistido, con gran cantidad de fotos. Esta segunda idea es mucho más prometedora. Y es la que actualmente tengo en mente. Espero encontrar tiempo para ir escribiendo los capítulos.
La huella que quieres dejar
Más allá de las imágenes, todo fotógrafo deja una huella en quienes observan su obra. ¿Qué te gustaría que el público sintiera o recordara al ver tus fotografías dentro de unos años? ¿Qué mensaje o sensación te gustaría que perdurara en tu legado visual?
Que consiga transmitir interés en la recreación histórica, en todo lo que supone. Que el público tenga una idea acertada de como era la vida cotidiana en el pasado, de como se luchaba antes de la irrupción de las armas de fuego, de lo elegante que eran las personas en los álbores del siglo XX.

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